El príncipe Felipe, el marido de la reina Isabel II que pasó más de siete décadas apoyando a su esposa en un papel que definió y marcó su vida, ha fallecido, según informó el Palacio de Buckingham. Tenía 99 años.

Su vida abarcó casi un siglo de historia europea, empezando por su nacimiento como miembro de la familia real griega y terminando como el consorte más longevo de Gran Bretaña durante un turbulento reinado en el que la monarquía milenaria se vio obligada a reinventarse para el siglo XXI.

Era conocido por sus comentarios ocasionalmente racistas y sexistas, y por haber cumplido con empeño más de 20.000 compromisos reales para impulsar los intereses británicos en el país y en el extranjero. Dirigió cientos de organizaciones benéficas, fundó programas que ayudaban a los escolares británicos a participar en desafiantes aventuras al aire libre y desempeñó un papel destacado en la crianza de sus cuatro hijos, incluido su hijo mayor, el príncipe Carlos, heredero del trono.

Felipe pasó un mes en el hospital a principios de este año antes de ser dado de alta el 16 de marzo para volver al castillo de Windsor.

El Duque de Edimburgo, que llevaba 73 años casado con la Reina y al que describía como su fuerza constante, falleció esta mañana, según informó la Casa Real en un comunicado.