Aunque Samsung sea el principal fabricante de smartphones plegables, no tiene la categoría para sí solo, ya que cada año que pasa se incorporan más fabricantes de equipos originales; OPPO, Vivo, Huawei y Honor tienen al menos un modelo en el mercado. Y luego está Motorola, que ya cuenta con dos generaciones de la línea Razr en su haber, y otras más en preparación.

Lo próximo es el nombre en clave Maven, un dispositivo de categoría insignia con especificaciones de gama alta cuyo lanzamiento está previsto para el verano.

Completamente rediseñado, Maven se parece más al Galaxy Z Flip3 que al Razr o al Razr 5G. Ligeramente más cuadrado que sus predecesores (además de eliminar la tapa en forma de barbilla y reubicar el sensor de huellas dactilares en el botón de encendido), intenta mejorar su imagen con dos cámaras traseras, como ha hecho Samsung con el Flip. Dichas cámaras incluyen una principal de 50 megapíxeles y f/1.8 junto a una combinación de sensor gran angular y macro con una resolución de 13 MP. Su cámara selfie, en la pantalla interior plegable FHD+, es un módulo de 32 MP.

Inicialmente, Motorola tenía previsto ofrecer dos versiones del teléfono: una con un sistema en chip Qualcomm Snapdragon 8 Gen 1 y otra con la variante Plus de ese chipset (SM8475), aún no anunciada. Sin embargo, con los retrasos que se han producido en la entrega de este último SoC, no está claro cómo piensa Moto proceder con las referencias que lo incorporan. Habrá varias configuraciones de memoria, compuestas por 8 GB o 12 GB de RAM y 256 GB o 512 GB de almacenamiento interno.

El próximo Razr, que saldrá primero en China a finales de julio o principios de agosto en un par de colores -Negro cuarzo y Azul tranquilidad- y después en todo el mundo, promete ofrecer los mismos cambios significativos de generación a generación que esperamos de otros participantes en la categoría de los plegables, junto con el precio superior que suele acompañarlos. Veremos que nos tiene preparado la marca.